En el año 2022, la familia propietaria decidió rehabilitar la antigua bodega del caserón para transformarla en una acogedora vivienda rural, impulsados por el enorme encanto y personalidad que siempre había tenido la casa.
La reforma, que se prolongó durante aproximadamente un año, se llevó a cabo respetando al máximo la esencia original de la vivienda, utilizando materiales naturales como madera, barro y acabados de aspecto encalados en sus paredes. Conservando la altura de los techos y las bóvedas características de la casa. Cada detalle fue pensado para mantener la autenticidad y el carácter histórico del lugar, ofreciendo hoy a sus visitantes una experiencia rural única y llena de historia.
